Reseña: "Daddy-Long-Legs" y "Dear Enemy"

TÍTULO: Daddy-Long-Legs y Dear Enemy
AUTOR: Jean Webster
EDITORIAL: Penguin Classics
FORMATO: Tapa blanda

Una de las grandes novelas de juventud americana, Daddy-Long-Legs de Jean Webster (1912) sigue las aventuras de una huérfana llamado Judy Abbott, cuyas cartas a su benefactor anónimo hombre traza su desarrollo como una pensadora independiente y prometedora escritora. Su secuela, Dear Enemy (1915), también epistolar, sigue el progreso del ex orfanato donde creció Judy, ahora dirigido por su amiga Sallie McBride, que se esfuerza por dar a sus jóvenes pupilos esperanza y una nueva vida. Lleno de personajes femeninos irreprimibles que tanto recuerdan a la Jo March de Alcott y son un antecedente de las heroínas populares de la literatura contemporánea, las novelas de Webster son ingeniosas, sinceras, y deliciosamente modernas.
Daddy-Long-Legs (Papaíto Piernas Largas)
Judy Abbott es una joven huérfana a la que se ha permitido permanecer en el orfanato dos años más de lo habitual y acudir al instituto. Cuando está a punto de cumplir los 18 años recibe la noticia de que uno de los miembros de la fundación que sufraga el orfanato se ha fijado en su potencial y ha decidido patrocinarle sus estudios universitarios. A principios del siglo XX era poco habitual que una mujer accediera a estudios superiores y desde luego casi inaudito que una huérfana sin familia ni medios pudiera hacer otra cosa que buscarse la vida con algún trabajo de poca exigencia intelectual. El destino de Judy es ser escritora y es con ese fin que su misterioso padrino (a quien solo ha visto una vez y de espaldas… un hombre alto, de piernas largas) decide ayudarla. Se le piden dos cosas a cambio: que le envíe cartas regularmente, contando su día a día y sus progresos, y que nunca intente averiguar quién es él. A partir de ahí asistimos a cuatro años de cartas que ella le envía a quien ha decidido llamar “Daddy-Long-Legs” y al que, a pesar de no recibir respuesta por su parte, consigue tomarle muchísimo cariño.
La historia de Judy me ha traído otras historias a la mente, especialmente Jane Eyre, Matilda y Mujercitas. Sin embargo Judy se revela como una mujer menos independiente que Jane o Jo March. Sí que tiene opiniones bastante inamovibles con respecto a algunas cosas como el dinero o la independencia personal, pero es debido a su infancia más que a su condición de mujer. De hecho, e llamó la atención especialmente un momento en el que se cuestiona si la mujer debe votar, en esa escena medio bromea sobre el peligro que sería para el país que dejaran el voto en su mano, pero también se pregunta y esa vez en serio, si debería considerarse a sí misma “ciudadana” (es decir, si tiene derechos más allá de los que se le otorgan a las mujeres) o sólo persona. Son cosas que parecen graciosas a simple vista cuando las leemos, pero en realidad tiene más que ver con el que las mujeres hoy en día tengamos esos derechos garantizados y no nos damos cuenta a veces que alguien tuvo que pasarlo bastante mal para que nosotras pudieramos tener poder sobre nuestras propias vidas. Y esto solo es un ejemplo de lo que nos podemos encontrar en pequeñas dosis en este cuento aparentemente inocente.

Lo que menos me ha gustado en el libro, tras haber leído varios libros de tipo epistolar como es éste, es que dado que él nunca responde a las cartas de Judy y que tan sólo se pone en contacto con ella unas pocas veces (no creo que lleguen ni a cinco veces las que él le manda mensajes a ella) y es a través de un secretario. En ningún momento sabemos qué pensaba Daddy-Long-Legs, qué consejos o qué consuelo le podía haber dado a la chica cuando tenía momentos de bajón, se enfadaba con el mundo o tenía dudas. Esto me pareció tremendamente injusto para con Judy, porque la sensación de soledad es bastante evidente, es decir: Judy tiene amigas en el “college” pero no es lo mismo que tener a alguien que se ocupe de una, algo parecido a un familiar… de hecho este es el motivo por el que Judy le llama daddy, porque es lo más parecido a un padre que tiene y de alguna manera tiene que explicar de dónde saca el dinero para sus estudios… ya que en ningún momento les revela que viene de un orfanato.
Dear Enemy
No quiero contar mucho de la trama de esta secuela… que no continuación. Judy consigue poner a su mejor amiga Sallie al frente del orfanato donde se crió, pero ahí termina toda su historia. Nos enteramos de algunas cosas que le suceden despues de su novela, porque Sallie le escribe cartas y en ellas da a entender que hay respuesta, pero nunca leemos esas cartas… solo sabemos lo que Sallie escribe. 
El enemigo al que alude el título es el médico local, un escocés con el que Sallie tiene sus encuentros y desencuentros. En realidad no es su enemigo, pero a él le molesta que ella le llame así y por ello encabeza todas sus cartas a él con un Querido enemigo. Él es uno de los tres destinatarios de las cartas y notas que escribe la joven directora del orfanato, el tercero es un amigo de la familia con una posición elevada en el mundo de la política, pero al igual que sucede con el médico y con Judy, nunca leemos sus respuestas.
En esta novela, que sigue un poco la estela de Daddy Long Legs, se toman prestadas algunas cosas de Jane Eyre, en algunos aspectos incluso de forma un poco descarada, pero no puedo revelar mucho más. El libro en sí es más largo que el anterior, cosa que no sería problema si fuera igual de bueno, sin embargo en mi opinión personal, sobraban más de la mitad de las cartas. En ocasiones se me ha hecho un poco aburrido, pues pasaban cartas y mas cartas hablando de tonterías o quejándose de tonterías, que también. Aparte de que a veces tanto Sallie como los demás adultos de la novela me parecía que tenían demasiados prejuicios… por todo. Pero entonces recordé que este libro se publicó en 1915… 
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12 pensamientos en “Reseña: "Daddy-Long-Legs" y "Dear Enemy"

  1. Adoro estos dos títulos de Jean Webster, los he leído varias veces y siempre los encuentro igual o más encantadores que al principio. Me encantaría que alguna editorial los volviese a editar, Webster se lo merece. Además sus esfuerzos por interesar a la sociedad en las instituciones sociales a principios de siglo dice mucho sobre ella. Los recomiendo muchísimo. Bss

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  2. Solo he leído el primero (la secuela la conocía, pero no la he leído nunca), y es un libro que me encanta. Judy es un personaje genial, con su personalidad torpe, divertida y descarada, y con mucho “juego” para hablar de cosas importantes de la sociedad de su época.

    A mí el género epistolar me gusta, y creo que la “gracia” está precisamente en que te tengas que imaginar la reacción del interlocutor al leer sus cartas.

    ¡Saluditos! 😀

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  3. Ay Polly que ganas tengo de leer este libro! Un montón de gente me ha contado maravillas y siendo yo como soy, que me encantan estas historias de principios del XX con una protagonista femenina buscando su camino, estoy segura de que me va a encantar.
    Con lo que nos cuentas si que me ha parecido un poco injusto que no hubiese un intercambio de cartas a partes iguales entre destinatario y remitente; pero bueno por todo lo demás me falta tiempo para tenerlo en las manos.
    La secuela ya veremos si me animo. Jane Eyre no hay más que una 🙂 y si se ha tomado muchas libertades al respecto se lo voy a tener muy en cuenta 🙂
    Un besito enorme Polly!!

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  4. Hola Polly, ¿que tal?:D

    A mi, como sabras, me gustó mucho “Papaíto” y es un libro al que tengo mucho cariño, y tengo pendiente la lectura de “Querido Enemigo” que no tengo en casa ¿a ti te ha costado encontrarlo en las tiendas?

    Estoy de acuerdo con Marsar en el gusto por las novelas epistolares, y claro que podemos ver la reacción de su Papaíto , de ahí las visitas de “el otro” personaje. Creo que está bastante bien hilado, y que toda la relación es muy creíblo tal y como está creada. Por otro lado, claro que existe esa soledad del personaje, es en gran medida lo que le hace ser como es.

    En fin, a ver si me leo la continuación.

    Un abrazo!

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  5. Mmmmmmm. Me dejas con la incógnita, tenía muchas ganas de leer estos libros pero veo que tampoco te han emocionado, ¿No? Entre eso y lo difícil que lo estoy teniendo para encontrarlos en español… no sé yo…

    Un bsote, amiguina!! ^^

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  6. Aww leyendo esta entrada recordé las doradas y frias tardes invernales leyendo al lado de la chimenea en la casa antigua de mis abuelos. Pasé tarde memorables disfrutando ambos libros y también Mujercitas, Una chica a la antigua, Aquellas Mujercitas,Ana de los Tejados verdes etc. Gracias por el recuerdo. Cuando vaya donde mis papás me traeré ambos volúmenes.
    ¡Viste la adaptación de dibujos animados?
    ¡Cuan identificada me sentía con Judy!
    Saludos

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