Reseña: "Mary Poppins"

TÍTULO: Mary Poppins
AUTOR: P.L. Travers
EDITORIAL: Harper Collins
FORMATO: Tapa blanda
IDIOMA: Inglés


Desde el momento en que Mary Poppins llega al número 17 de la calla del Cerezo, la rutina en la casa de los Banks cambiará para siempre. Este clásico cuenta la historia de la niñera más querida del mundo, quien aportará magia y encanto allá donde vaya.

Todo empieza cuando Mary Poppins, llevada en volandas por el viento del este aparece en la puerta de la casa de los Banks. Para Jane, Michael y los gemelos, Mary Poppins se revelará como una niñera un poco especial. ¿Quién sino Mary Poppins puede subir las escaleras deslizándose por la barandilla, sacar un armario entero de una bolsa de viaje vacía, hacer que una misma medicina tenga sabores diferentes y deliciosos? ¡Un día con Mary Poppins es un día de magia y cosas imposibles hechas realidad!

Es difícil hablar de este libro sin que le venga a una la película a la cabeza, pero voy a intentar empezar a hablar del libro diciendo que el filme de Walt Disney está inspirado en él, porque ni se basa, ni se asemeja en absoluto a lo que he leido. Lo deja un poco de lado reduciéndolo a una simple referencia.
Mary Poppins llega a casa de los Banks para ofrecer sus servicios como niñera dado que el puesto ha quedado vacante. Jane, Michael y los gemelos Barbara y John desde el principio se dan cuenta de que Mary Poppins es alguien muy especial y que los días que pasen con ella van a ser muy especiales. En cada uno de los doce capítulos que componen este libro se cuenta una aventura con la misteriosa niñera: el día que consigue hablar con Andrew, el perro de la vecina y así saber qué le pasa, el día que les cuenta la historia de la vaca que no podía dejar de bailar, el día que conocen a la extraña señora Corry y sus aun más extrañas hijas la señorita Annie y la señorita Fannie, el día que celebran el cumpleaños de Mary Poppins en un zoo que está al revés… 
Mary Poppins no es una persona fácil de tratar, aunque no es en absoluto desagradable, es amable y educada sí, e intenta inculcar estos valores a los niños, especialmente a Jane y a Michael, los mayores. Pero también es muy orgullosa y tiene un carcácter bastante importante cuando se enfada o tiene el día cruzado. Con una sola mirada es capaz de hacer que Jane ‘la señorita sabelotodo’ se calle o que Michael se sienta culpable por portarse mal… No, Mary Poppins no es una mujer dulce y alegre, y probablemente considere que cantar sea algo poco apropiado para la vida diaria. Es muy orgullosa y bastante presumida… pero también es maravillosa, Jane y Michael están seguros de ello aunque no sabrían explicar porqué ¡es una contradicción!: Mary Poppins lo sabe todo, pero nunca cuenta nada.
Aparte de la historia de Mary Poppins hay que hacer mención a la escritura de PL Travers, el dominio del lenguage y la habilidad con la que educa al lector a la par que cuenta una historia: Mary Poppins tiene  un vocabulario muy cuidado, limpio y bien escogido con el que PL Travers juega, enseña a leer y a hablar, porque indudablemente los niños que leyeran libros con un estilo como el de Mary Poppins adquirieron ese estilo al hablar, esa educación y cortesía con que se tratan los personajes aun estando enfadados entre ellos. Y no se queda aquí.
Mary Poppins educa en muchos aspectos, pero sobre todo utiliza la imaginación del lector que se identifica con un personaje u otro, en el respeto y en la educación cortés, lo que los ingleses llaman politeness. Respeto por la vida en todas sus formas y por la naturaleza: los animales, las plantas, los rayos de sol, las personas sean de la clase que sean y tengan el nivel intelectual que tengan (aquí estoy refiriendome en concreto al capítulo de la señora de los pájaros de St Paul).
Aparte de esto, el libro está lleno de humor y de pequeños guiños al folklore de las islas británicas (capté incluso una referencia a la canción tradicional irlandesa dedicada a Molly Malone, la pescadera de Grafton Street) que sumados a las peripecias de Mary, los niños y los extraños y maravillosos personajes que aparecen en cada capítulo consiguen dibujar una sonrisa en el lector que se mantiene hasta el final o en palabras de la propia niñera: “hasta que cambie el viento”.

Huele a nieve -dijo Jane, mientras bajaban del autobús.
Huele a árboles de Navidad -dijo Michael
Huele a fritanga de pescado -dijo Mary Poppins.

En cuanto a la adaptación de Walt Disney, habiendo leído este libro se comprende perfectamente la reacción tan negativa de PL Travers al ver la película: se carga completamente la historia, azucarando a la protagonista y ridiculizando a otros personajes como son los señores Banks por ejemplo. En el libro, el señor Banks no es tan sumamente estirado y aunque no tiene mucha presencia en el libro, según los personajes de Barbara y John (que en la película no existen), es un padre bastante cariñoso. Quien sí aparece es la señora Banks que no es esa mujer incongruente que aparece en la película (¿por un lado sufragista y defensora de la mujer y por otro esposa sumisa?) sino una mujer cabal, o al menos eso deja entrever, que se preocupa por sus hijos aunque sin agobiar. Y llama la atención cómo Bert, el hombre de los fósforos que también pinta en las aceras, sólo aparece en un capítulo en lugar de parecer un joven perdidamente enamorado de Mary Poppins.

Evidentemente ni Mary ni ninguno de los pensonajes canta ni baila, si exceptuamos a la vaca que no podía dejar de bailar, no dicen supercalifragilisticoespialidoso, el padre no lleva a los niños al banco, de hecho no se sabe dónde trabaja el señor Banks, y desde luego Mary Poppins no es: 


Recomiendo leer Mary Poppins a todo el mundo, independientemente de la edad que se tenga. Pero también recomiendo ver la película, porque no se puede negar que es una buena película para niños. Sin embargo libro y película deberían juzgarse por separado ya que aunque parten de una misma premisa y tienen algunos puntos en común, son dos historias completamente diferentes, cuyos encantos lo son por razones totalmente distintas imposibles de compartir entre uno y otra. La sensación que deja Mary Poppins el libro no tiene nada que ver con la que deja la película.

Si queréis saber mi opinión, la película no deja de hacerme gracia y es agradable verla en navidad… pero el libro me ha encantado, me ha enamorado el personaje de Mary Poppins con sus luces, pero también con sus sombras.
NOTA: 9,5

Con ilustraciones originales de Mary Shepard para Mary Poppins (1934)
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6 pensamientos en “Reseña: "Mary Poppins"

  1. Yo es que pienso en Cary Bobbins xDDDD de los simpsons jajaja!

    y yo es que se que la que hacia de mary es la abuela de la prota del diario de la princesa 🙂

    me gustaria leerlo!

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  2. Qué grande la canción de Molly Malone… xDD
    Me gusta saber que no se parece en nada a la película, eso me anima a leer el libro. Lástima que no usen lo de supercalifragilisticoespialidoso ;0;
    Ahora por tu culpa quiero leerlo ¬¬
    Pregunta: la edición que tienes, va ilustrada? a ver si me tengo que buscar otra… 😛

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  3. Pues me pasa como a ti, que la peli me hace mucha gracia. Es uno de mis clásicos navideños junto a “Siete novias para siete hermanos”, soy así de friki. Creo que por eso no se me había ocurrido leer el libro pero ahora que lo comentas me ha gustado mucho el personaje de Mary poppins literario.
    En cuanto al enfado de P.L. Travers, me recuerda un poco al profesor Tolkien, que cuando su editor le dijo que iban a publicarle “El hobbit” en Estados Unidos como un libro ilustrado, dijo con pavor “¡Por favor, que las ilustraciones no sean de Disney!”.

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